El reconocido abogado platense Ricardo Ducid (70) fue detenido en Pigüé acusado de ser cómplice de Martín Ordoqui, un ex juez de esta ciudad que cobraba por sus sentencias. Y a medida que pasan las horas, se conocen más detalles.
Ordoqui fue procesado con prisión preventiva por formar parte de la denominada “banda del juez”, que comandaba el exmagistrado de Garantías de La Plata César Melazo y también integraban el jefe de la barrabrava de Estudiantes, un grupo de comisarios y oficiales de la policía bonaerense, un fiscal y delincuentes comunes.
El exjuez fue detenido el 4 de septiembre pasado, horas después que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios bonaerense lo destituyera de su cargo de camarista de la Casación provincial por dictar resoluciones contrarias al Derecho.
Prófugo desde 2020, estaba imputado por participación en maniobras tendientes a "conseguir como clientes a quienes afrontaran causas judiciales en trámites" para "ofrecerles el mejoramiento de sus situaciones procesales, activando tareas de asesoramiento, representación y/o confección de escritos".
El abogado, según la causa, utilizaba sus influencias para interferir en decisiones judiciales a cambio de un “precio” basado en promesas remunerativas o dádivas. En esas maniobras, de acuerdo con las averiguaciones, participaba Martín Ordoqui, el suspendido juez de la Sala V de la Cámara de Casación penal bonaerense.
Como resultado de distintas tareas investigativas, la policía estableció que Ducid se “aguantaba” en una casa de Pigüé, informó La Brújula.
Códigos con "el tío"
Los investigadores determinaron que cuando se acordaba una reunión en la “terraza” , “techo” o “azotea”, se hacía referencia al despacho de Ordoqui. En sus distintas conversaciones, el vendedor de influencias Enrique Petrullo se refería al magistrado con los términos “tío”, “profesor” o “loquillo”, indicaron en La Nación.
Los acusados se referían al “TP” o “trabajo práctico” a los escritos o presentaciones judiciales en las que aparecían como beneficiarios las personas que contrataban los servicios de la asociación ilícita y que el juez debía controlar para que la gestión tuviera éxito.
"Aviador" era en referencia al abogado Ricardo Ducid, propietario de aviones en Pigüe; “opus” o “Isidorito” era para los acusados un fiscal de La Plata. Mientras que con el término “Hilton” los imputados se referían a la Unidad Penal N° 9 de La Plata, donde estaba preso uno de los detenidos que había requerido los servicios del grupo.